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La Coctelera

los dragones como criaturas magicas y mitologicas

Dragón viene de latín draco y este del griego drakon “víbora o serpiente” es un animal mitológico. Que aparece en diferentes formas en varias culturas en todo el mundo con diferentes símbolos, se representa como gran serpiente o lagarto, escamado o emplumado en América, parecido a un cocodrilo con alas de murciélago que escupe fuego por la boca por lo que en occidente puede adaptarse con la forma de un mounstro con grandes garras y gran cola, en cada civilización.

2.1. TIPOS DE DRAGONES SEGÚN CADA CULTURA

Los dragones Chinos, o (longs) los Japoneses y Coreanos son vistos como los benévolos mientras que los Europeos son generalmente malos, entre los Romanos el dragón era considerado un símbolo de poder y sabiduría.

En el oriente en el 2000 a.c. la diosa Tiamat era un dragón que simbolizaba los océanos y comanda el mar, y cuya destrucción era necesaria para crear un nuevo universo. Según los egipcios a Apopbis el dragón de la oscuridad nera echado al amanecerpor el dios del sol ra

El las sagradas escrituras hebreas el dragón representa el mal y la muerte.

En la mitología persa Azi Dhaka un dragón malo en algunas culturas orientales, los dragones ern y son todavía referenciados como representantes de la fuerza de la naturaleza y el universo.

Si un dragón volara de Europa a China seria recibido como una sonrisa ya que es considerado como símbolo de una fortuna de los principios occidentales, los dragones orientales no escupen fuego ni tienen alas, aunque pueden volar gracias a la magia.

Un dragón típico del oriente tiene cuernos de ciervo cabeza de caballo, cuello de serpiente, garras de águila, orejas de toro y bigote de gato.



En las leyendas chinas hay dragones que vigilan los cielos, otros que traen la lluvia y que controlan los ríos y arroyos. En Japón donde se tienen como seres sabios amables y dispuestos a ayudar, los dragones han sido un simbolismo especial de la fantasía imperial.

Los dragones Chinos y japoneses simbolizan el poder espiritual, supremo, el poder terrenal y celestial el conocimiento y la fuerza por lo tanto son benévolos.

En las leyendas chinas hay dragones que vigilan los cielos, otros que traen la lluvia y que controlan los ríos y arroyos. En Japón donde se tienen como seres sabios amables y dispuestos a ayudar, los dragones han sido un simbolismo especial de la fantasía imperial.

Los dragones Chinos y japoneses simbolizan el poder espiritual, supremo, el poder terrenal y celestial el conocimiento y la fuerza por lo tanto son benévolos.

Los antiguos escandinavos adoraban a las preas de sus naves esculpiéndolas en forma de dragón. También los dragones aparecen en poemas Germanos BEOWULF un poema épico anglosajón el mas antiguo que narra un combate con un dragón un hombre que había liberado a su pueblo de un mounstro mitad hombre mitad diablo, luego ya convertido en el rey ludra lucha contra un dragón donde ambos mueren.

En el cantar de los nibelungos un poema épico anónimo sigifredo mata a un dragón y al ungirse con su sangre se hace inmune a todo mal entre los conquistadores altas de británica fue símbolo de soberanía y durante la ocupación romana adorno los estar nantes de guerra convirtiéndose en un símbolo heroico y luego militar los cristianos heredaron la idea abrea del dragón que aparece en el Apocalipsis del apóstol Juan en el arte medioevo

Significa el pescado y aparea bajo los pies de los santos y mártires representa el tiempo de la fe y los reinos cristianos .

Los colores determinaron el simbolismo que un dragón tenia

Matar a un dragón daba acceso a sus riquezas y también significaba que el caballero había vencido a la mas astuta de las criaturas

En América precolombina

El dragón es uno de los seres fantásticos más increíble de la mitología y que más pasiones despierta. Caracterizado como una criatura de enorme poder, grande y fiera, es representante de la fuerza y de lo poderoso. La palabra que le da origen, "drakos", significa serpiente en griego antiguo, y en efecto, muchos dragones son una especie de gran serpiente (o mejor dicho, entre serpiente y lagarto) con cabeza, piel de escamas y cortas patas acabadas en garras, sin contar con las alas que poseen los ejemplares voladores.

Los colores determinaron el simbolismo que un dragón tenia

Matar a un dragón daba acceso a sus riquezas y también significaba que el caballero había vencido a la mas astuta de las criaturas

En América precolombina

El dragón es uno de los seres fantásticos más increíble de la mitología y que más pasiones despierta. Caracterizado como una criatura de enorme poder, grande y fiera, es representante de la fuerza y de lo poderoso. La palabra que le da origen, "drakos", significa serpiente en griego antiguo, y en efecto, muchos dragones son una especie de gran serpiente (o mejor dicho, entre serpiente y lagarto) con cabeza, piel de escamas y cortas patas acabadas en garras, sin contar con las alas que poseen los ejemplares voladores.



el dragon de komodo

Viven en Indonesia se lo conoce como Dragón de Komodo. Puede medir hasta 4 metros y pesa 150 kg. Es el lagarto más grande del mundo. Para los científicos, además es una gran curiosidad. Investigan su saliva para saber por qué son tan resistentes a las bacterias.

En el siglo XVII había eruditos que los consideraban tan reales como el lobo o el oso. Muchos de ellos se ocuparon de anotar sus características los clasificaron en el grupo de las serpientes. La palabra griega drakon, de la que deriva

su nombre, quiere decir -justamente- "serpiente". Para los teólogos cristianos de esa época, el dragón era además un personaje nefasto porque bajo esa forma fue arrojado el mal desde el Cielo.

Sus correrías son el centro de cuentos y leyendas que llegaron hasta nuestros días envueltos en magia, misterio y fascinación. Pese a la nutrida literatura que se ocupa de ellos, los zoólogos no tienen pruebas de su existencia. Y tal como ocurre con el unicornio, las gárgolas, el monstruo del lago Ness, Piegrande y el Nahuelito, en la provincia argentina de Río Negro, forman parte de es galería de figuras míticas que "sobreviven" pese a todo,

Ajeno a las llamaradas de los Lung, el Varanus Komodoensis -un lagarto que puede llegar a los 4 metros de largo, 150 Kg. De peso y que vive en las islas de Komodo, Flores y Rintja, en Indonesia-, lleva por nombre Dragón de Komodo. Ferocidad no le falta. Y además es el más grande dentro de su familia y uno de los más antiguos. Tan antiguo que convivió en el período Cretácico con los mismísimos dinosaurios. En esa época ya era como se lo ve ahora: temible

Fue descubierto en 1915 -relativamente tarde en comparación con otros hallazgos del mundo animal- y enseguida lo vieron como la encarnación de aquellos irascibles Lung. Por eso, tal vez, lo llamaron dragón. Para los zoólogos, en cambio, es apenas un animal en peligro de extinción, que pertenece a una de las 18 familias en que se dividen los lagartos, reptiles terrestres del orden de los saurios. Pero lo respetan. Lo encontraron en la época de la Primera Guerra Mundial; los aviones caían como moscas y uno de ellos se estrelló cerca de las costas de Indonesia. Su piloto pudo llegar nadando hasta la playa y cuando creyó que ya estaba a salvo se encontró con "reptiles gigantes, monstruos horribles de la Prehistoria que retozaban sobre el pedregullo de la isla de Komodo, cerca de la costa septentrional de Australia. Al ser rescatado y contar con horror su experiencia, nadie le creyó; lo tomaron por loco.

. Así, el Varanus conservó y disfrutó las bondades del anonimato por unos años más. Recién en 1926 el norteamericano Douglas Burden organizó una expedición para desenmascarar los secretos de la pequeña y misteriosa isla. Con verdadera avidez científica encaró las costas recortadas y transitó el suelo pedregoso hasta encontrarlo. Y allí estaba, como una postal de la Prehistoria: en medio de un terreno desolado, con páramos tapizados por ondulaciones sombrías, con su piel verdosa y agrietada, como resquebrajada por los rayos del sol que a diario batían sus casi 4 metros de largo.

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Lo primero que les sorprendió a sus "descubridores" fue verlo comer. Pocos pudieron resistir la escena, uno de los espectáculos más impresionantes de la naturaleza. El ensañamiento con su presa resulta perturbador. La enorme mandíbula, en verdad, siempre parece jadeante y dilatada. Y su lengua bífida, amarilla, completa el panorama de terror.

Para los científicos, esa mandíbula y esa lengua bífida guardan secretos que intentan desentrañar desde hace años. El doctor Don Gillespie, veterinario del zoológico de El Paso, Texas, Estados Unidos, es uno de los máximos expertos en este tema. Desde hace varios años realiza estudios bacteriológicos en los dragones de Komodo y los resultados que obtuvo son sorprendentes. Analizando su saliva encontró alrededor de 60 bacterias, 54 de ellas patógenas (es decir, que provocan infecciones). Lo raro fue también que ninguna de ellas pertenece a una especie nueva; son todas viejas conocidas: por lo general siempre participan en la putrefacción de cualquier animal muerto. El doctor Putra Sastrawan, experto que trabaja en Indonesia, casa de los dragones de Komodo, no está estudiando específicamente la saliva pero aporta datos sobre las costumbres del animal. Se sabe, entonces, que cuando los dragones

Lo primero que les sorprendió a sus "descubridores" fue verlo comer. Pocos pudieron resistir la escena, uno de los espectáculos más impresionantes de la naturaleza. El ensañamiento con su presa resulta perturbador. La enorme mandíbula, en verdad, siempre parece jadeante y dilatada. Y su lengua bífida, amarilla, completa el panorama de terror.

Para los científicos, esa mandíbula y esa lengua bífida guardan secretos que intentan desentrañar desde hace años. El doctor Don Gillespie, veterinario del zoológico de El Paso, Texas, Estados Unidos, es uno de los máximos expertos en este tema. Desde hace varios años realiza estudios bacteriológicos en los dragones de Komodo y los resultados que obtuvo son sorprendentes. Analizando su saliva encontró alrededor de 60 bacterias, 54 de ellas patógenas (es decir, que provocan infecciones). Lo raro fue también que ninguna de ellas pertenece a una especie nueva; son todas viejas conocidas: por lo general siempre participan en la putrefacción de cualquier animal muerto. El doctor Putra Sastrawan, experto que trabaja en Indonesia, casa de los dragones de Komodo, no está estudiando específicamente la saliva pero aporta datos sobre las costumbres del animal. Se sabe, entonces, que cuando los dragones